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Ejercicios abdominales para un mejor sexo

¿Te gusta la forma en que los abdominales marcados lucen con una camisa o con un traje de baño? Bueno, un abdomen firme tiene más beneficios que el de la obvia apariencia exterior. Sin importar cuanta grasa corporal tengas en él, el ejercitar tus abdominales puede ayudarte a ponerte más fuerte y a verte más en forma.

Además de ser buenos para tu espalda, tener los abdominales marcados, así como también los músculos de la parte baja de la espalda desarrollados, pueden ayudar también a incrementar tu placer sexual al permitirte controlar mejor la posición de tu pelvis.

Pero no temas. No hace falta pasarse todo el día en el gimnasio o transformarse en un físico culturista para mejorar tus abdominales. Las dos cosas que necesitas hacer para alcanzar un buen control muscular es estirar y tonificar. Para estirar, intenta con este ejercicio.

Ejercicios para los abdominales: Estiramiento

1. Recuéstate boca arriba, con los brazos bien estirados formando una línea con tus hombros y apoyados sobre el suelo, las palmas de las manos para abajo

2. Levanta tu rodilla derecha a una altura como si fueses a arrodillarte y tu pie apoyado en el suelo.

3. Suavemente lleva tu rodilla derecha hacia tu lado izquierdo, girando tu cintura tanto como te sea posible.

4. Pon tu pierna en la posición original apoyada sobre el suelo.

5. Repite entre tres y cinco veces para cada lado.

Cuando hagas este ejercicio, sentirás el estiramiento desde tu cintura hasta tu cola, y en tu columna.

Ejercicios para los abdominales: Tonificar

El segundo ejercicio que puedes hacer para tener control sobre tu espalda y estómago son los abdominales propiamente dichos. Éste es un ejercicio simple que puedes fácilmente incluir en tu agenda apretada, porque no te lleva más de entre 5 y 10 minutos, dependiendo de cuantas repeticiones hagas.

1. Recuéstate en el suelo boca arriba con tus rodillas flexionadas y los pies apoyados sobre el suelo.

2. Coloca tus manos detrás de tu cabeza.

3. Levanta tu cabeza y la parte superior del cuerpo entre 20 y 30 cm.

4. Simultáneamente, contrae tu pelvis ligeramente hacia arriba.

5. Mantén esa posición durante dos o tres segundos y baja.

6. Repite 10 veces, y eventualmente realiza hasta unas 30 o 50 repeticiones.

La Higiene del Hombre Pasivo

Generalmente la preparación para un encuentro sexual del hombre pasivo, lleva más tiempo, que la del activo. Pero también lleva más tiempo, la higiene que debe practicarse luego de la relación. Entonces dividamos esta entrega en dos partes: a) La higiene previa a la relación y b) La higiene post-relación.

La parte final de nuestro intestino se llama recto. El recto termina finalmente en el ano. A ese último tramo de nuestro intestino es que vamos a prestarle atención en este momento.

Es en esa parte de nuestro cuerpo que debemos hacer la higiene. Normalmente es una parte del intestino, donde no se deposita mucha materia fecal, pero restos siempre hay.

Esos restos son los que pueden hacernos una muy mala pasada en el momento de la relación, porque salen muchas veces sin darnos cuenta. Y nos damos, muchas veces, cuenta más bien por el olor, y eso nos lleva a mirar que está pasando.

Una situación desagradable, que podemos perfectamente evitar, y estar tranquilos. Esto ayudará a distendernos también, al no tener que estar preocupados por no ensuciarnos y no ensuciar a nuestra pareja.

Lo primero que un hombre pasivo debe tener entre sus cosas (y que cargará con ella siempre), es una pera (perita) de goma de 250 CC. En otros países no sé como le llaman,  Esta perita va a permitir hacer un pequeño enema, con la finalidad de limpiar el recto. En realidad no es un enema, porque no tiene como finalidad mover el intestino, sino limpiar el recto solamente.

Entonces vamos a obrar de la siguiente manera. En primer lugar, ir al baño y defecar. Esto es muy importante, porque toda la materia que está en el recto para ser evacuada, debe salir. Si no sale, es que no hay materia fecal y pueden haber restos solamente. Nos lavamos bien, y vamos al segundo paso.

En segundo lugar, vamos a realizarnos el enema. Ponemos agua limpia y apenas tibia *sólo agua, en un vaso. Luego, presionamos la pera por la parte de atrás y la llenamos, procurando que se llene totalmente de agua y que no quede aire. De lo contrario, también nos vamos a introducir ese aire en el recto. Luego que la llenamos, estando parados flexionamos el abdomen hasta quedar en ángulo recto con las piernas, y nos introducimos la punta de la pera en el ano y la presionamos lentamente hasta vaciarla totalmente dentro de nosotros.

Aguantamos el agua apretando la cola, y llenamos la pera nuevamente, luego repetimos la misma operación. O sea, nos introducimos la punta de la pera y la vaciamos dentro de nosotros. Llegado este momento, y con el contenido de dos peras dentro de nosotros, nos sentamos en el inodoro y expulsamos el agua totalmente. Si se fijan, van a ver que salen muchos restos de materia fecal.

Tiran la cisterna del inodoro, y nuevamente repiten todo desde el comienzo. O sea que vacían el contenido de una pera, aguantan el agua dentro de ustedes, luego la cargan nuevamente y se dan otra más. Luego de esto la expulsan en el inodoro. A esta altura, el agua que expulsan debe estar completamente limpia. Si no es así, repiten la operación nuevamente. Por eso es importante, tirar la cisterna del inodoro, para ver si efectivamente el agua que expulsamos sale limpia.

Generalmente con la introducción del contenido de cuatro peras, es suficiente. O sea, una y aguantamos; otra y expulsamos. Luego repetimos la operación.

Terminado esto, que luego de hacerlo varias veces no nos demanda más de 5 ó 6 minutos, nos bañamos o nos lavamos bien la cola con agua y jabón. Es importante que cuando nos sequemos, lo hagamos con una buena toalla sin refregar el ano. Simplemente presionando y levantando, hasta que la zona quede bien seca. En este momento no lubricar ni poner ninguna otra sustancia. Esto porque generalmente nuestra pareja activa, puede querer un “beso negro”, y cualquier producto podría no gustarle. De manera que dejamos el ano y la zona al natural. Si les gusta pueden sí ponerse alguna loción suave, porque los perfumes siempre son bienvenidos, y ayudan mucho a la excitación, ya que dan la sensación de limpieza y tranquilidad. Y a disfrutar de lo que venga!

La Higiene Post-Relación.

Aquí cabe considerar dos posibilidades. Una si la pareja es estable, y por lo tanto no se usa preservativo. Y otra, si no es estable y se usa el preservativo. En este último caso, una ducha y listo. No hay otra recomendación.

Si la pareja es estable, y la relación es segura, el activo acaba dentro de nosotros, por lo tanto su semen va a ir a parar todo dentro de nosotros. La mayoría de las veces, acabará más de una vez. El semen es de por sí irritante por su composición química. Lo que hace que en el correr de las próximas horas, tengamos ganas de ir al baño. Expulsamos un poco, y luego nos va a venir ganas de vuelta, expulsamos otro poco. El irlo expulsando poco a poco, puede alterar nuestra vida cotidiana. Sobre todo si luego vamos a nuestro trabajo, y nos tenemos que estar permanentemente levantando.

Es por eso que mi recomendación es que luego de la relación llenemos una pera y la vaciemos dentro de nosotros. En este caso una sola. Nos sentamos en el inodoro, y vamos a ver qué expulsamos junto al agua todo el semen de una sola vez. De esta forma quedamos tranquilos, que de ahí en más, no tendremos problemas, ni ganas de ir al baño. Podría ocurrir que necesitáramos una vez más, pero no es frecuente. Luego, una ducha como siempre, y listo.

Finalmente es uy importante, que tengamos en cuenta que los hombres pasivos, empiezan primero a prepararse y finalizan últimos. El activo no necesita ninguna preparación, y cuando termina, se ducha y se va.

Bueno, espero que les sea de utilidad. Sobre todo, a aquellos que tienen menos experiencia.

Tomado de “hombrespasivos.blogspot.com” (Elaborado por Marcelo) (19/10/11)